Toda la información aquí: www.poesiayedicion.tumblr.com
domingo, noviembre 30, 2014
Taller de Poesía y Edición (enero 2015)
sábado, noviembre 22, 2014
Furia del Libro 2014
Desde el 11 hasta el 14 de diciembre se realizará en el GAM la 8ª Furia del Libro, en donde diversas editoriales independientes expondrán sus catálogos. Entre muchas propuestas, estarán disponibles los libros de La Calabaza del Diablo y Edicola Ediciones.
Más info aquí: www.lafuriadellibro.com
Tres poemas leídos en el lanzamiento de "Cosas simples" (La Calabaza del Diablo, 2014)
Lectura de los poemas: La lluvia mata pajaritos, El hombre increíble y Volantines en el lanzamiento del libro Cosas simples realizado en la Biblioteca de Santiago (Junio, 2014). El libro fue presentado por Ramón Díaz Eterovic. (Grabación realizada por Giuliana Barbaro).
jueves, noviembre 13, 2014
Presentación de "Barro" de Angélica Panes en la FILSA 2014
Es para mí un
placer poder presentar esta segunda publicación de Angélica Panes, poeta con
quien pudimos trabajar juntos en su primera publicación llamada “Barro (H)otel”
que publicamos con los Cuadernos de Poesía de la Biblioteca de Santiago. De su
primera publicación hasta hoy han pasado un par de años y es justo decir que su
estilo poético y calidad literaria ya ha dejado de ser una promesa. Esto, pues
es innegable el buen manejo de la pluma por parte de Angélica y la destreza admirable
con la cual va dando forma a sus poemas, versos, imágenes. A partir de esta
claridad escritural es que tengo la certeza de encontrarnos frente a una gran
autora, y es ahí también donde radica el honor de poder estar aquí hoy
presentando su nuevo libro: los poemas de Angélica, los cuales he tenido la
fortuna de conocer siempre en sus primeras maquetas, ya son parte de un gusto
personal en donde poco a poco me ido transformando en un seguidor de sus poemas
y sus libros. Y es genial poder presentar a una autora que te deslumbra.
En esta ocasión, su nuevo libro
“Barro” es el que sale a escena, libro que se publica al alero de Balmaceda
Arte Joven Ediciones con la dirección del incansable Rodrigo Hidalgo. Este
sello poco a poco ha ido dando ruta y señal en la obra de una camada de nuevas
y nuevos poetas salidos de los talleres de Balmaceda Arte Joven, los cuales han
ido armando un escenario poético vital en estos últimos años, inmiscuyéndose
con seguridad y con el aire juvenil de los primeros libros de poesía.
Pues bien, entrar en el libro
“Barro” de Angélica Panes, es entrar a los pasajes de la periferia citadina en los
cuales se vivencia el día a día de la forma más esencial posible: viviéndola a
concho y con el afán claro de la supervivencia. Es así como en estos poemas podemos
ir de un lado para otro, recopilando lo maravilloso de lo simple, mientras
vemos colillas sucias al borde del portón,
como una síntesis de los detalles únicos de cada vida: junto a la familia, los
vecinos, amigos y familiares. Esa vida que es la única que hay que vivir.
Y es entonces que nos encontramos
con fotos de una ciudad mal escrita / en
cuadernos de hojas no cuadriculadas, versos que parecieran señalar la
precariedad en los días cotidianos, pero que no son ausentes de momentos esenciales
y propios: la vida, el té, un pansito
amasado, el pleno verano / sin más que hacer, quizás esperando que tus
recuerdos / toquen la puerta o entren no más como Pedro por su casa. Y van
apareciendo así, en estos poemas, los niños que corren por el patio. Niños y
niñas, abuelas, personas del barrio que junto a un olor a pasto mojado constante, cercano siempre al barro,
permanecen en las aceras y son parte de esta escritura que por un lado puede
ser un acto biográfico o también un acto fotográfico, que además bordea los
albores de nuestra propia identidad: sucesos que siempre son genuinos por que no
se planifican: como niños que juegan y se
mojan / delante de un grifo abierto a eso de las tres de la tarde / para pasar
el hambre, el calor, dice Angélica Panes.
Fuentes de soda, canchas de
futbol y un barcito de barrio, son el escenario que complementa todo este racconto
de vivencias que podrían estar sucediendo hoy mismo y que se van repitiendo como
en una máquina de diapositivas. Van sucediendo estos momentos al mismo tiempo
que sobreviven al calor y se refrescan con el viento de la tarde, en donde un
hombre duerme todo el día el turno de
noche mientras a lo lejos se escucha una
cumbia triste.
Las calles y sus árboles, la
familia, una casa, las personas del barrio y las cervezas que se van
desvaneciendo al pasar el día. Todo esto va dando forma a un entramado vital que
se sitúa como un escenario preciso, geográfico y claro del momento que acontece:
una vida en la ciudad de Santiago, en los barrios mas reales, esos lugares en
donde la vida se juega y se dispersa como un montón de bolitas de cristal que
se caen de repente.
Angélica Panes logra con su libro
“Barro” un álbum personal de la vida clara que nos toca vivir: la valoración de
los constantes hechos que nos hacen ser parte de una historia, sin
impostaciones y con la clara señal de quien sabe abrir una cerveza en la plaza,
a como de lugar.
Presentación de "Ciudad Capital" de Emiliano Valenzuela en la FILSA 2014
Conocí
a Emiliano Valenzuela hace un par de años en una de las tantas mesas largas que
se arman luego de alguna lectura poética o lanzamiento literario. Supe que
escribía poesía, que había sido becado por la Fundación Neruda y que además era
periodista. Nos fuimos encontrando de vez en cuando y muy tarde vine a saber de
su afán fotográfico. Comencé a ver sus fotos que subía en Facebook o en su blog
y rápidamente me di cuenta de dos cosas: de que Emiliano era un muy buen
fotógrafo y que sus fotos me producían una extraña fascinación. De este modo me
hice un seguidor de las continuas imágenes que de vez en cuando Emiliano subía
a la web y percibí en todo este material una cercanía innegable con la poesía.
No era un fotógrafo que, además, escribía poesía, sino que con sus fotos el
estaba escribiendo poesía. Sus fotos “decían” muchas cosas, y además, había un
“estilo” para decirlo. No supe más que comprender que estaba viendo el trabajo de
un artista en ebullición y cada vez que nos encontrábamos hablamos de ello.
Luego le pedí a Emiliano utilizar algunas de sus fotos para los Cuadernos de Poesía de la Biblioteca de
Santiago, experiencia que pudimos ampliar realizando un taller de poesía y
fotografía.
Pues
bien, me sitúo ahora en la presentación de este libro. Libro que viene a sellar
una etapa que se hacía necesaria en el trabajo de Emiliano y que era la
publicación de un libro o fotolibro. También se hacía necesaria una apuesta
editorial para ello y es por eso que felicito a la editorial Das Kapital, a sus editores Camilo Brodsky y Tania Encina y a Andrea Josh, editora de esta colección que hoy
comienza con Ciudad Capital, esta
ciudad que es la línea de tránsito de Emiliano.
A
partir de la publicación de estas fotografías como libro, puedo percibir y
mencionar un proceso de cambio en las primeras fotos que conocí de Emiliano
hasta las que se publican hoy en este libro. Al comienzo recuerdo haber olfateado
una estrecha alianza estética con algunos fotógrafos como Cartier-Bresson o Larraín,
en donde la ciudad es protagonista y el enfoque del azar es la esencia que
prevalece. En estas nuevas fotos la ciudad también está ahí (nunca se ha ido)
pero lo que sucede en ellas está más escondido, es más recóndito y subterráneo,
y ese lugar oscuro es el que Emiliano ha auscultado con afán obseso, lugar
donde ha disparado su cámara con desafío y destreza, y donde el punctum ya no
está en el azar, sino que en la fractura, en lo abstracto, lo que sucede todos
los días pero nos parece sombrío. Lo que le hacemos el quite.
Ante
este mismo punto quisiera citar al poeta Gonzalo Millán, quien en una
entrevista señalaba: “Lo mas interesante de Chile es lo que no nos interesa, a
lo que le sacamos el cuerpo, lo que no queremos ver. Nuestra imagen desgarrada
y mestiza”.
Es
de este modo que el conjunto de fotografías que componen este libro parecieran
situarse siempre en la noche de la ciudad. Y cuando es de día, vemos lo que
prosiguió cuando se acabo la noche de ayer. Pedazos, fisuras, extramuros,
restos de vidas que se detuvieron un segundo. La búsqueda de lo oculto con la conciencia
de quien sigue su propia intuición.
“La
fotografía es, antes que nada, una manera de mirar. No es la mirada misma” dice
Susan Sontag en “La fotografía (breve suma)”. Y es esa manera de mirar la que
identifica la obra de Emiliano Valenzuela. Esa manera de enfocar con actitud
punk, realismo sucio y oscuridad, hasta alcanzar ese mudo poema que se
encuadra.
Ciudad Capital es, de este modo, una muestra indispensable dentro
del trabajo fotográfico que se está realizando actualmente en nuestro país, en
donde podemos adentrarnos al mundo fotográfico de Emiliano Valenzuela, conocer
sus búsquedas y sus enfoques, los cuales nos trasladan a una realidad cotidiana
con atmósferas que no pensábamos palpar. Nos sorprende, nos convoca y nos hace
reflexionar a partir de estos “pinchazos visuales” que son parte de un estilo y
una manera de mirar, señalando un instante que resuena fuerte y que avizora
nuevos trabajos de Emiliano Valenzuela y también de esta colección que comienza
hoy día. No queda más que celebrar y presenciar cada uno de nosotros y
nosotras, estas fotografías.
sábado, noviembre 08, 2014
"Cosas simples" en la FILSA 2014
Cosas simples (La Calabaza del Diablo, 2014) está disponible en el stand D27 del Pabellón de Editoriales Independientes, FILSA 2014 (Estación Mapocho). Hasta el 9 de noviembre!
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